Acordeon diatonico
Este instrumento se diferencia del acordeón cromático porque su estructura musical depende de escalas mayores, y porque sus teclas (comúnmente llamadas botones) son redondas.
En un lado tiene los bajos y acordes que usualmente se usan para acompañar la música o melodía que se interpreta en el otro lado. Los acordeones diatónicos los hay de uno dos y tres líneas. Una línea tiene 10 u 11 botones, y por línea existen 4 botones de bajo. A diferencia del acordeón cromático (también conocido como acordeón piano), la nota del mismo botón (tecla redonda) en un diatónico cambia dependiendo si el aire sale o entra. Es decir, si se cierra el fuelle o se abre.
Es ámpliamente utilizado, con el nombre de trikitixa, en el País Vasco, donde el folclore tradicional ha sido combinado con ritmos más modernos como el rock y el pop, dando lugar a un nuevo género musical conocido como triki-pop. Es también de uso común en Asturias, dónde en las últimas décadas del s. XX y comienzos del s. XXI se ha recuperado como instrumento importante en el folclore de esa comunidad, después de que a principios del siglo XX fuese un instrumento con notable presencia en la música asturiana.
El acordeón diatónico de 3 líneas se aventaja de sus antecesores (el de 1 y 2) por posibilitar 2 tonos menores principales. En su parte de melodía (también conocida como lira) tiene 31 botones, y en su parte del acompañamiento o bajos tiene 12 (4 por línea).
Para propósitos musicales a menudo se les cambian los tonos a estos acordeones manteniendo los mismos intervalos y relaciones armónicas de su fabricación entre las cuales algunas son:
* GC (Sol Do)
* CF (Do Fa)
* ADG (La Re Sol)
* GCF (Sol Do Fa)
* BbEbAb(Sib Mib Lab)
Como instrumento el acordeón diatónico es versátil y permite acceder fácil y rápidamente cualquier combinación de sus sonidos debido a la corta distancia que hay entre las teclas.
También permite traducir una canción de una tonalidad a otra tocando de la misma manera con tan solo cambiar al acordeón adecuado. Debido a esto, un artista profesional probablemente necesitará más de un acordeón para tener suficientes opciones en un concierto. Cabe aclarar que esto no quiere decir que se requiera cambiar de acordeón en medio de una canción, pero si puede resultar cómodo cambiarlo para interpetar distintas canciones.










Lidia Cervantes dijo
Eyyy... de esto yo he tenido conciertos particulares ;-) Los daba mi abuelo en cuanto nos juntábamos todos. Era muy bueno.
Ya ves, un murciano al que se le daba de miedo. Aprendió de un vasco, en el campo de concentración de Argeler... Como siempre la música, el mejor medio de evasión.
Magnífico post, como siempre.
Besos
14 Septiembre 2008 | 09:55 PM