Epona es la diosa celta de los caballos, de la fertilidad y de la naturaleza, asociada con el agua, la curación y la muerte. Se la identifica también con Cibeles.
Aunque es originaria de la mitología gala, tiene otros equivalentes. En Irlanda se le conoce como Edain., en Gales Rhiannon, esposa de Pwyll, obligada a llevar a las visitas de su marido en forma de yegua hasta el interior del palacio. También es conocida como Rosette. Su asociación con la muerte se debe a la antigua creencia de que los caballos eran guías de almas, de uno a otro mundo. A veces, también por esta asociación se la representa con una llave, un mapa o un plano, para guiar a los muertos hacia el cielo.
Se la representa sentada a lomos de un caballo, de pie en medio de una manada de caballos o alimentando a los potros, y en la Galia como una ninfa acuática u ondina. Su atuendo es de largos ropajes, cubierta con un manto sobre la cabeza y una diadema, aunque a veces puede ir desnuda.
El nombre Epona deriva de la palabra céltica caballo, Epos, y fue identificada con la deidad Iccona. Puede tomar aspecto de yegua. Sus atributos principales son una pátera (un cuenco de poco fondo de que se usaba en los sacrificios antiguos), cestas de fruta o maíz y la Cornucopia o cuerno de la abundancia entre las manos, posiblemente un añadido romano a su iconografía.
Su culto se extiende desde Roma hasta el Danubio, particularmente en la Galia, Bulgaria, Renania, Bretaña, Yugoslavia y Roma. También en España era venerada la diosa Epona, como lo atestigua una inscripción existente en la portada de la iglesia de Paramio (Zamora) en la que puede leerse: "... DVERIA EPPONE RITIS", posiblemente del s. II de nuestra era, y que podría hacer referencia a las aportaciones que debían hacer las gentes de las tierras del Duero para sufragar los ritos en honor a la diosa. Esta inscripción tiene la particularidad de que presenta el nombre de la diosa con doble P, lo que no sucede con otras inscripciones en la Península Ibérica.
Se convirtió en la deidad preferida de la caballería romana, y de hecho se conocen monedas en las que se muestra a la diosa con cabeza de caballo e imágenes suyas que adornaban las caballerizas y los establos. Además de ser venerada en el ejérctio también era una divinidad doméstica, como diosa de la abundancia o la prosperidad.
Fue la única diosa gala del panteón romano. Existía un festival en su honor el 18 de diciembre, en la propia Roma.









Me encantan estos post tuyos, y todo lo relacionado con los celtas. Muchos besos.
Interesante deidad.
En ocasiones, algunos estudiosos, han creido ver entrelazadas, la leyenda de Epona y la historia de Lady Godiva; como si de dos fábulas, que se alimentan la una a la otra, se tratara... ¿Crees que podría haber alguna relación? Aunque Godiva fuese sajona, como bien dices, el culto a Epona es muy extenso.
Ya sabes que estas historias me entusiasman.
Un beso y gracias
Querida noia, Lady Godiva pertenece a una cultura centroeuropea. Las causas que la llevaron a realizar la famosa escena a lomos del caballo, no guardan relación con la deidad, aunque sí las famosas yeguas de Portugal que eran preñadas por el vieno Céfiro, siendo los potros llamados Hijos del Viento. También en Cadiz se tiene constancia de esta leyenda.
Confío en haber despejado tus dudas.
Lo que se aprende contigo...
Muchos besos.
Me reflejo en las palabras de Selene.
Y me sorprendo por la rapidez de respuesta. Gracias por disipar mis dudas.
Un beso, noi.