Teniendo en cuenta el grandísimo respeto que tengo a los creadores de relatos cortos, de los cuales tengo el placer de contar con la amistad de varios de ellos en esta comunidad bloguera, me he atrevido a reflejar aquí un pequeño cuento, muy en el ámbito de la temática de mi blog. Confío en que este soliloquio sea de vuestro agrado.
Ahora soy un hombre viejo, pero era joven como un avellano nuevo cuando el niño robado partió hacia las islas, y los años a partir de entonces me parecen más borrosos y sombríos, como si mi vida fuera en realidad un árbol lleno de hojas y flores, y las hojas, ahora, tan solo amarillean el suelo de mi bosque en otoño; y mientras el niño robado partió hacia las islas, me ocurrió lo que nos ocurre a los hombres viejos: que el pasado más lejano, el de las vivencias casi olvidadas hasta ahora vuelven a tener vida y color.
Y soñando con las tres islas y con el niño que allí llevaron, ocurrió que mis ojos se volvieron jóvenes y volví a estar vivo, tan libre como el viento del nordeste; como un cuervo vigía, soy espíritu que otea desde lo más alto del bosque de los vivos, el horizonte, y veo las islas y al niño robado, escuchando las canciones que surgen de su boquita de pequeña promesa.
Ahora soy un hombre viejo, fui joven una vez y seré sueño...







Hola guapo, qué sorpresa es este cuento. Veo que tienes más facetas, y eso es genial. Te ha quedado un cuento muy bonito, te animo a que escribas más. Es muy visual, casi me parece ver esas hojas amarillas alfombrando el bosque, y la visión de las islas, y el niño robado... En fin, que sigas escribiendo, en serio. Es un cuento que me ha emocionado.
Muchos besos.
P.D. Me encanta la canción de Llan de Cubel que has puesto.
Pero el niño robado vive, y mantiene joven el corazón del hombre viejo.
Él le permite jugar con las hojas amarillas a sus pies y dejará su huella, para todos, antes de volverse sueño. Un sueño colectivo que lo mantendrá vivo.
Déjalo que vuele. Que vuele cuanto quiera, que cante sus canciones...
Nosotr@s las escuchamos... Y leemos sus sueños...
¡¡Bravo, trovador!! Ha sido mágico.
Has destapado el esenciero y nos han llegado las primeras notas de olor... Espero paciente la siguiente degustación...
Un beso ¡Artista!
Buenos días carroza....precioso, pequerrechiño y perfecto...
Vaya, vaya, vaya!! Mira tú por dónde nos sale Pehr.... ¡y además sale airoso del desafío de escribir un relato corto! Me ha gustado mucho, sí señor!!! Yo siempre fui de los de "lo bueno, si breve, dos veces bueno" (menos en el sexo, que conste!!! jejejejejejejejeje), y este cuentito te ha quedado muy breve y muy, muy bueno!!
Un saludo meu!!!!
Hola de nuevo, he vuelto a leer tu cuento folk. Ya te digo que me parece que podrías escribir cosas muy buenas, además de este cuento. Todo es ponerse.
Muchos besos
El relato es bastante bueno y conciso. Casi todos creo que deseamos pasar a ser sueño, asi es una manera de recordarnos y estar siempre presente, como el protagonista de tu historia a traves de los ojos del niño.
Un abrazo!!!
Qué bonito te quedó este cuento. A ver cuándo nos deleitas con otro. Hay que ver qué talento tienes.
Muchos besos.